El acto de asesinar, es cruel y cobarde. Lo sustenta y lo practican aquellos que están construidos de emociones negativas: resentimiento, odio, culpa, envidia, vergüenza, rabia, miedo, etc. Sencillamente hay que estar en miseria humana de los pies a la cabeza, y ausente de actitudes emocionales positivas: amor, alegría, compasión, reciprocidad, gratitud, para no sentir o reconocer el logro, el crecimiento, el talento de los que viven o trabajan con uno.
La profesora Lenny Féliz, una mujer humilde de Sur, dueña de una hoja de vida construida paso a paso, abriéndose camino, separando piedras y tomando atajos para sortear una mejor vida, decente y que soporte auditoría, cosas impropias en la sociedad actual; decidió el camino más injusto, de mayor inequidad y de menor reconocimiento al talento y a la condición humana, ser maestra de escuela pública en la sociedad del “parecer”